
Si buscas un plan chido y diferente, Cocina Salvaje en Camino del Hornillo, 1, Beas de Granada es el sitio. Aquí la comida no es solo comer, es una experiencia culinaria. Propone una fusión loca de sabor, y no puedes dejar de probar su ensalada de naranja o la morcilla. Y si te queda espacio, ¡atento a las empanadas! Aquí, las brasas y el horno son los reyes, y las vistas al valle son la guinda del pastel.
Este restaurante está abierto solo tres días a la semana (viernes, sábados y domingos), así que planea bien tu visita. Además de sus platos irresistibles, puedes disfrutar de un ambiente acogedor y romántico. Y si te animas, también hay un aula taller para aprender sobre naturaleza y arte. ¡Súper completo, ¿no?! Así que no lo pienses más y date un capricho en Cocina Salvaje, donde cada bocado cuenta.
Cocina Salvaje
Página web
Horarios Cocina Salvaje
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 20:00–24:00 |
| viernes | 20:00–24:00 |
| sábado | 20:00–24:00 |
| domingo | 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cocina Salvaje
Dónde se encuentra el restaurante Cocina Salvaje
¡Ey, colega! Si estás buscando un sitio top para cenar, tienes que probar Cocina Salvaje. Este restaurante en Cam. del Hornillo, 1, 18184 Beas de Granada es pura magia culinaria, y no estoy exagerando. La comida es espectacular, con sabores que te dejan en modo *wow*. El chef sabe perfectamente lo que hace, especialmente con la carne. Todo estuvo en su punto, y ni hablar de sus postres, el flan de leche de cabra con dulce de leche es de otro planeta, así que no te lo puedes perder.
A todo eso, el ambiente es muy chill, ideal para pasarse el rato con amigos o familia. La atención es de detalle, te hacen sentir como en casa. Nos quedamos tranquilos porque el ruido es muy bajo, perfecto para disfrutar de la cena. Te cuento que el pan casero, hecho en su horno de barro, es algo que no vas a encontrar en cualquier lugar.
En cuanto al precio, no se pasa de 40 € por persona, y vale cada céntimo. Te lo digo yo, que pasamos un día espectacular celebrando el cumpleaños de mi papá. Las ensaladas estaban riquísimas y aderezadas con un buen toque. El vino de la casa, que no da dolor de cabeza, lo acompañó todo a la perfección, especialmente la carne. Si te gusta el buen comer, no dudes ni un segundo en visitar Cocina Salvaje.
Así que, para resumir: Cocina Salvaje está en Cam. del Hornillo, 1, 18184 Beas de Granada, y te prometo que es una experiencia que no te vas a querer perder. ¡Nos vemos allí, seguro volveremos!
Cuáles son los horarios de apertura de Cocina Salvaje
El otro día estuve charlando con unos amigos sobre Cocina Salvaje, y la verdad, es que la cosa se pone buena. Este restaurante está en Cam. del Hornillo, 1, 18184 Beas de Granada, y si buscas un spot que se aleje de lo típico, este es el lugar. Imagínate, una nave agrícola en medio del campo, con vistas que quitan el hipo, ideal para desconectar. El lugar no es mega gigante, pero tiene bastante encanto: una mesa grande y entre 5 y 7 mesas más pequeñas, más un par de ellas afuera. Y ojo, que si el día acompaña, tienen unos toldos que se abren y montan una terraza cubierta que está de lujo.
La parrilla argentina al carbón es lo que más se lleva la palma aquí. Echarle fuego a las carnes y verduras le da un sabor que flipas. La carta no es que sea inmensa, pero tienen lo que se necesita para conquistar. Te diría que no dejes pasar el queso de cabra a la plancha, las empanadillas o la parrillada de verduras. Y por supuesto, las carnes son de calidad, un poquito más caras, pero bien vale la pena. Eso sí, tienes que tener claro que hay que ir en coche y que el aparcar es un lío, porque no tienen parking y terminas dejando el coche en un camino sin asfaltar.
Justo el otro día, un colega volvió después de un tiempo y recordaba haber trabajado en el área hace años. Regresó para celebrar un cumpleaños y salió encantado. Cocina Salvaje es un reflejo de cómo se puede hacer bien las cosas en medio de la naturaleza, con un ambiente chulo y un trato súper cercano. Los animales que rondan por ahí le dan un toque especial, no molestan para nada y, en realidad, te hacen sonreír. El tiempo se pasa volando disfrutando del atardecer y de una comida que te deja satisfecho. Eso sí, si quieres disfrutar del sitio, ve con tiempo porque el aparcamiento es limitado.
Y para los que se preguntan, ¿cuáles son los horarios de apertura? Tienes que estar pendiente, pero, generalmente, abren de jueves a domingo, así que asegúrate de pasarte en esos días. ¡Listo! Ahora solo te falta hacer una visita a Cocina Salvaje y disfrutar de todo lo que tienen para ofrecer.
Qué días de la semana abre Cocina Salvaje
Te cuento que Cocina Salvaje es un auténtico hallazgo. Fuimos a cenar en familia y, de verdad, todo superó las expectativas. Esa tarde, con un atardecer precioso de fondo, disfrutamos de una comida que no se olvida fácilmente. Las carnes eran una locura, pero, para mí, el plato estrella fue el entrante de morcilla, me dejó pa' morirme. El sitio es super acogedor, y mientras esperábamos los postres, nos hicimos un huequito afuera y hasta vi estrellas fugaces. Ey, ¡increíble!
Los dueños son unos majos totales, y eso suma un montón. Había algunos gatitos rondando por ahí y, como mi hija y yo somos algo aprensivas, se lo comentamos y ellos, super amables, los retiraron. Ese detalle dice mucho, ¿no crees? Además, los precios son súper asequibles, entre 40 y 50 euros por persona, así que nada, cada vez que visitemos Beas, sin duda volveremos. Recomiendo a ojos cerrados las empanadas argentinas, las empanadillas, el secreto ibérico y el lomo alto. No se me olvida: insuperable y 10000% recomendable.
La experiencia fue realmente increíble, todo en el lugar es una maravilla. Tanto por fuera como por dentro, tienen un ventanal que te deja con la boca abierta. Y si en invierno se está a gusto, no me imagino en primavera, eso tiene que ser una pasada. Cocinan al fuego y, por cierto, la comida es 10/10. Cada plato que pedimos brilló por sí solo, con un sabor espectacular. Y los postres, brutal. Nuestro servicio fue impecable, los camareros y el dueño son súper simpáticos, se nota que disfrutan lo que hacen. Recomendadísimo, quiero volver y seguir probando más cosas.
Lo mejor de todo es que la parrilla está muy bien trabajada, saben lo que hacen. Dicen que el aroma de la brasa de leña es único, y la verdad es que ¡no mienten! Tienen un vino le naturel y un entrecot que te deja sin palabras. Aunque aparcar puede ser un poco complicado, vale 100% la pena. Además, admiten niños y animales, perfecto para hacer el plan familiar completo.
Respecto a los días de la semana que abre, la cocina está al pie del cañón de miércoles a domingo. Así que, ya sabes, planea tu visita durante esos días y disfruta de una experiencia garantizada.
Qué tipo de experiencia ofrece Cocina Salvaje
Mira, si estás buscando un sitio para cenar tranquilamente, ya sea con tu pareja o esos amigos que no ves desde hace tiempo, Cocina Salvaje en Beas de Granada es un lugar que no deberías dejar pasar. Este restaurante se lleva 5 estrellas en todo: comida, servicio, ambiente. Pero mucho ojo, porque el precio por persona está entre 50-60 €, así que prepárate para darle gusto al paladar. Un pequeño consejo: reserva antes de ir, que a veces se llena y no querrás quedarte fuera.
Ahora, sobre el acceso, hay que decir que es un poco complicado. Es un camino de tierra que puede hacer que pienses dos veces si llevas tu coche nuevo. Y olvídate de aparcar cerca, porque es un lío encontrar espacio. Pero una vez que llegas, la experiencia vale la pena. La comida es un verdadero deleite, las empanadillas son la clave. Además, tienen un vino local que complementa perfecto cualquier plato.
Te cuento que hay un par de reseñas que mencionan que hubo un problema con las reservas, y eso picó un poco el ambiente. Pero en general, cuando la comida y la atención son top, como aquí, es fácil pasar por alto esos tropiezos. En especial cuando el lugar está lleno de encanto y una decoración que te atrapa. La vista es otra cosa que no puedes dejar de mencionar: están en un sitio que te hace sentir lejos del bullicio, perfecto para una cena romántica.
Entonces, ¿qué tipo de experiencia ofrece Cocina Salvaje? En pocas palabras, es como fusear entre naturaleza y buena comida. Tienes una atmósfera relajante, un trato que se siente casi como en casa y platos que te hacen volver a la vida. Si bien algunas experiencias pueden no ser perfectas, la mayoría de las reseñas apuntan a que la calidad y el amor por lo que hacen hacen de este lugar una joya escondida. ¡No te lo pierdas!
Qué platos son imprescindibles probar en Cocina Salvaje
Menos mal que encontré Cocina Salvaje. De verdad, si buscas un lugar donde comer rico con vistas para flipar, este es el sitio. Imagina estar con tus amigos, disfrutando de un día lleno de buena onda y buena comida. Aquí la atención es tan buena que te sientes como en casa. Y el horno del anfitrión... ¡Es como tener tres estrellas Michelin! La sencillez y el sabor son brutales, así que prepárate porque vas a querer volver siempre que puedas. Chapo por la familia que lo lleva, ¡larga vida a este gran restaurante!
La última vez que estuvimos, cenamos con la familia y la experiencia fue de 5 estrellas. El anochecer era precioso y cada uno de los menús de cocina de autor que pedimos estaba de muerte. No es un sitio común, es un lugar único que se merece más que unos aplausos. Lo digo en serio, ¡enhorabuena a los que están detrás de todo esto y a seguir así, que lo están haciendo genial!
Hablando de la comida, ¡bueno, bueno, bueno! Sole y Sebas han hecho magia aquí, creando un espacio donde todo es de km 0 y es una experiencia que no te puedes perder. Los platos son generosos, riquísimos y a unos precios más que razonables. Hasta el pan y los postres son caseros, y todo lo hacen con todo el cariño del mundo. Este es un lugar del que no te querrás ir, así que ya sabes, ve sin prisa y disfruta cada bocado.
Si te decides a comer aquí, la parrillada de verduras es un must que tienes que probar. Las empanadas son un lujo y, la presa... ¡Increíble! Pero lo mejor de todo es la tarta de queso de oveja: para mí, es la mejor que he probado nunca. Y no olvides pedir la ensalada con naranja confitada, ¡es todo un espectáculo de sabores! Así que ya sabes, no dudes en lanzarte a descubrir lo que Cocina Salvaje tiene para ofrecerte. ¡Vas a alucinar!
Qué significa que la comida sea una "experiencia culinaria" en este restaurante
Nada, lo primero que hay que decir de Cocina Salvaje es que no se puede ir sin probar el lomo alto. Ese platillo es una locura. La carne es tan jugosa que se deshace en la boca, y el toquecito de la pipirrana le da un saborcito que flipas. Después de eso, como que ya no vas a querer volver a comer en ningún otro sitio. También hay que hablar de las empanadas pero no esas de supermercado, no. Aquí están brutales. Cada bocado es un viaje a otro mundo, y si enganchaste la ensalada templada, ya estás pidiendo un trozo de cielo. Es la mezcla perfecta de ingredientes, y esa vinagreta, uff, está de escándalo.
Y, ah, el lugar: espectacular. La nave del restaurante es como un sueño, con esa mezcla de madera, cristal, acero y piedra. No es solo un sitio para comer, es un lugar que te envuelve. Y por si fuera poco, tienes unas vistas increíbles del valle. Es como si estuvieras en un videoclip de naturaleza. La barbacoa argentina en el centro actúa como el alma del lugar, mirando cómo Sebas se mueve con sus fuegos y brasas es todo un espectáculo. Para disfrutar, ten paciencia, porque aquí comer es un ritual. La comida se hace con calma y cariño, venir aquí y correr solo arruinaría la experiencia.
Ahora, ¿qué es eso de que la comida sea una "experiencia culinaria"? Te lo digo así en claro: en Cocina Salvaje, comer no es solo llenar el estómago, es disfrutar de cada plato, de cada sabor. Es ver cómo se preparan las cosas, esa barbacoa donde todo cobra vida, y vivirlo todo con tus amigos o tu familia. Te sientas ahí, rodeado de buena onda y buena gente, y realmente sientes que estás haciendo algo más que comer, estás creando recuerdos. La atención de Sole y Sebas convierte cualquier comida en una fiesta. Así que cuando digas que has tenido una experiencia culinaria aquí, no es sólo por lo que comiste, es por lo que viviste. Así que ya estás tardando en hacer tu reserva, ¡no te lo vas a querer perder!
Por qué se destacan las brasas y el horno en la cocina de Cocina Salvaje
Tío, si no conoces Cocina Salvaje, tienes que ponerte las pilas y venir ya. Te hablo de un sitio que no tiene nada que ver con lo que hay por ahí. Esta pareja que lleva el restaurante le mete mucha pasión y se nota en cada plato. El Tomahawk, ese pedazo de carne que verás en la carta, es una locura, no hay otra cosa así en toda la zona, de verdad. Las vistas son de película, sobre todo ahora que está haciendo calorcito. Te sientas ahí, te tomas algo y flipas.
Ya sé que cuesta un poco llegar, pero cuando pones un pie dentro, te das cuenta de que todo el esfuerzo vale la pena. El ambiente es íntimo, y a la vez, familiar. Los críos la pasan bomba jugando por ahí, mientras el gato Kiwi se pasa de chillón. La comida siempre fresquita, de mercados locales, como tiene que ser. Y ojo, las empanadillas y las ensaladas son otra dimensión, te lo digo.
Y no puedo dejar de mencionar a Sebas, el dueño. El tío es un artista en la cocina. El trato es súper cercano, como si estuvieses en casa de un colega. Primero la comida es sana y elaborada al momento, y segundo, el ambiente es tan acogedor que te invita a quedarte. Olvídate del estrés, aquí solo hay buena vibra. Eso sí, si paro aquí, ten en cuenta que hay que ir en poquitos coches porque el aparcamiento es una movida, pero una vez allí, te olvidas de todo.
Ahora, lo del tema de las brasas y el horno... ¡puff! Eso es lo que eleva la experiencia, bro. Cocinan todo a fuego lento, y eso realza el sabor de la carne como ninguna otra técnica. La gente viene aquí no solo por la comida, sino porque siente la pasión que ponen en cada asado. Así que, no lo dudes más y ven a disfrutarlo, ¡tienes que sentirlo en tus carnes!
Es necesario hacer una reservación para visitar Cocina Salvaje
Te digo, si no has probado Cocina Salvaje en Beas de Granada, te estás perdiendo algo grande. Este sitio es la luz en la oscuridad de la gastronomía, con un ambiente familiar que te hace sentir como en casa. Ya sabes, un sitio donde la comida es espectacular, y el servicio es de primera. Es ese tipo de lugar que se convierte rapidito en uno de tus favoritos.
Y cuando hablo de su comida, me refiero a un grill argentino que lo peta, con un costillar de ternera que te deja en lágrimas. Cualquier bocado de las setas a la parrilla o esa ensalada creativa con naranja confitada y hierbas aromáticas es un festival en tu boca. Y si eres fan de lo dulce, la tarta de queso es un “ñam ñam” total. En serio, el vino ecológico que tienen también eleva la experiencia. Y no olvidemos esas vistas al valle de Beas, que son una obra de arte por sí solas.
El precio es muy decente, entre 20 y 30 euros por persona. Pero la experiencia que te llevas a casa no tiene precio, ¡menudo festín! Así que si vas con los peques, no hay problema, tienen tronas disponibles y opciones vegetarianas también.
Y claro, te estarás preguntando si es necesario hacer una reservación para visitar Cocina Salvaje. La respuesta es un rotundo sí, especialmente si no quieres quedarte sin probar su maravillosa comida. Así que, mejor llama y asegúrate de tener tu mesa lista. ¡No te arrepentirás, amigo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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