Finca Cuatro Vientos

Finca Cuatro Vientos

Si estás buscando un planazo en la Finca Cuatro Vientos, ¡ni lo dudes! Este lugar no es solo un restaurante, es toda una experiencia. En Km 7 s/n, Vereda de Murtas, en el corazón de Granada, te vas a empapar de los mejores aromas, colores y sonidos de la tradición vinícola de la Contraviesa y la Alpujarra. Al aire libre, la terraza es el sitio ideal para una comida mientras te pelas la vista de los paisajes que te deja sin aliento.

Y si creías que eso era todo, piénsalo de nuevo. La bodega Cuatro Vientos es la mayor de la Alpujarra, dirigida por la familia Castillo de Albondón. Aquí vas a encontrar un restaurante, tienda y museos donde el vino es el rey y el buen rollo lo inunda todo. Así que ya sabes, si pasas por la zona, no puedes dejar de visitarlo, su chill y tranquilidad te harán olvidarte del estrés. ¡Aprovecha y llama al teléfono para asegurarte de no quedarte fuera!

Finca Cuatro Vientos

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 955 Reseñas
Dirección: Km 7 s/n, Vereda de Murtas, 18490 Murtas, Granada
Teléfono: 630 23 62 44

Horarios Finca Cuatro Vientos

DíaHora
lunesCerrado
martes11:00–19:00
miércoles11:00–19:00
jueves11:00–19:00
viernes11:00–19:00
sábado11:00–19:00
domingo11:00–19:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Finca Cuatro Vientos

Dónde se encuentra la Finca Cuatro Vientos

¡Tío, si no has ido a la Finca Cuatro Vientos, te estás perdiendo una joya! Este restaurante está en el Km 7 s/n, Vereda de Murtas, 18490 Murtas, Granada, y la verdad es que no le falta de nada. La comida es de lo mejor que he probado, y sale uno rodando de allí. Te cuento, tuve que dejar más de medio codillo porque no podía más, pero estaba espectacular. Además, a la mesa también le dimos duro con dos tipos de ensaladas, una de cabra y otra que llevaba unas almendras que flipas. ¡Y ni hablemos de la tabla de quesos con el vino!

Lo que pedimos fue una locura total: solomillo, presa, secreto, entrecot (esa cosa era enorme y se cortaba como mantequilla), y, claro, más embutidos que morcillas y chorizos. De postre, un festín: tarta de queso, tiramisú, galletas y natillas. Todo, pero todo, estaba excelente. Lo mejor de todo es que salimos rodando por unos 37 euros por persona. Mi consejo: pide solo un plato si no quieres que te duela la barriga como a nosotros.

El ambiente es a tope, rodeado de vistas alucinantes. El museo de la bodega es un must: está lleno de detalles y super interesante. Y lo mejor es que hacen una cata de vinos que es gratuita. Te lo digo, si te tiras para allá, llama antes para reservar, así te enteras de los horarios y todo. No hace falta guía porque el mismo dueño te cuenta la historia y puedes ver el museo, que está impresionante.

Así que ya sabes, si buscas buen rollo, comida deliciosa y un entorno espectacular, la Finca Cuatro Vientos es tu sitio. Y para que no lo olvides: se encuentra en el Km 7 s/n, Vereda de Murtas, 18490 Murtas, Granada. ¡No te lo pienses más!

Qué tipo de experiencia se puede esperar en la Finca Cuatro Vientos

Si no has estado en Finca Cuatro Vientos, te estás perdiendo un sitio de 5 estrellas. El ambiente es brutal, con vistas que te dejan sin aliento. Imagínate comiendo rodeado de paisajes de ensueño, es como ir de escapada sin salir de la provincia. Y el servicio, ¡ni hablemos! Te hacen sentir como en casa, siempre atentos y amables, aunque a veces se les puede notar que tienen que correr un poco más para servirte rápido.

Hablando de la comida, la carne puede que esté un pelín pasada, pero el vino que te ofrecen es una delicia. Hazte un favor y prueba la morcilla y el tiramisú. Y si tienes hambre de verdad, la pata de cordero al horno es otro nivel. Tienen esa comida de proximidad que te hace sentir bien, como de la abuela, bien cocinada y sabrosa. Eso sí, a veces las patatas fritas tienen su propio misterio, quemadas por fuera y crudas por dentro, pero lo bueno sobrepasa lo malo. Lo importante es que te vas con el estómago lleno y una sonrisa.

Si eres de los que les mola la historia, el museo que tienen es sorprendente. Te vas a encontrar con un montón de cosas antiguas que te llevan de vuelta a tiempos que nunca conociste, pero eso las hace aún más especiales. Es un plan perfecto para ir en familia o con amigos, esos paseos por los exteriores son ideales para hacer tiempo mientras esperas tu comida.

Es genial para desconectar y disfrutar de buena comida, un servicio excepcional y un ambiente que te atrapa. Si vas en grupo, como hicimos nosotros en moto, no hay problema, que siempre encuentran una mesa y te atienden de lujo. Así que ya sabes, si tienes ganas de un buen rato, este es el lugar.

Cuáles son los principales atractivos de la bodega Cuatro Vientos

Y hablando de la Finca Cuatro Vientos, la experiencia que te da es de esas que no olvidas fácil. 5 estrellas por todas partes: comida, servicio y ambiente. Aquí la excelencia es lo que manda. Te sentirás como en casa, el trato es super familiar y el entorno natural es simplemente inigualable. Si no has hecho una reserva, mejor que lo pienses, porque siempre hay gente disfrutando de este lugar. Y sí, el ruido es casi inexistente, así que puedes relajarte y disfrutar al máximo. ¡Y no te preocupes por el coche!, hay un montón de plazas de aparcamiento y es gratuito.

La verdad es que cada visita es un acierto. Es un sitio al que volver cada año sin pensarlo. Tienen un hermoso restaurante con unas vistas de lujo y el vino que ofrecen, siempre delicioso. La bodega es un buen plan, te dejan probar lo que quieras y siempre tienen novedades para que no te aburras. La comida nunca decepciona. ¡Tienen morcilla, costillas, chuletillas de cordero y hasta un tiramisú que hará que lamerás el plato! Perfecto para un día especial, porque además hay jardines y un salón de aperos lleno de herramientas antiguas. Todo esto conecta con la historia alpujarreña. Ah, y si vas con peques, no te preocupes, hay colchonetas y un chiquipark para que se diviertan.

Y ya que hablamos de la bodega, déjame contarte que la visita guiada es una must. A solo 15 euros, te enseñan todo el proceso de cómo se hace el vino, desde los métodos más antiguos hasta los modernos. Es un viaje en el tiempo brutal. Te lo dan todo mascadito y, créeme, es mucho más entretenido que ir por tu cuenta. Además, la comida del restaurante está igual de buena, ¡así que no puedes decir que no es un plan redondo!

Sin duda, es un sitio 100% recomendable para pasar un día diferente.

Quién dirige la bodega Cuatro Vientos

La Finca Cuatro Vientos es un lugar que te deja con la boca abierta. Si andas por Km 7 s/n, Vereda de Murtas, 18490 Murtas, Granada, no te lo puedes perder. Este cortijo alpujarreño ha hecho magia en un sitio que, a primera vista, parecía un poco perdido. Tienen su propia bodega donde preparan unos caldos que son una delicia y, para complementar, un montón de viñedos que dan unas uvas de lujo. ¡El vino aquí se hace con amor y cuidado!

Ya que estás allí, no te olvides de dar una vuelta por el restaurante. Te digo que la comida está increíble, con un trato que te hace sentir como en casa. El personal es súper amable y siempre está dispuesto a recomendarte algo bueno. En su comedor, te espera un ambiente acogedor y bonito, perfecto para disfrutar de un buen plato. Lo mejor es que, por unos 20-30€ por persona, te pones las botas y sales más que satisfecho. Eso sí, si vas, ¡reserva! Porque se llena, y no querrás quedarte sin mesa.

No solo eso, también tienen un museo etnográfico con un montón de herramientas agrícolas y un museo del vino que está para flipar. Además, para ir con peques, hay una zona de ocio para que se diviertan mientras tú disfrutas de un buen vino. Y lo mejor es que tienen un montón de plazas de aparcamiento. Así que no hay excusa para no ir.

Sobre la dirección de la bodega, te cuento que están al mando de una familia que sabe lo que hace. Cada detalle está cuidado al máximo, lo que se nota en la calidad del servicio y del vino. Así que ya lo sabes, si pasas por Granada, la bodega Cuatro Vientos no se puede quedar fuera de tu ruta. ¡Hazte un favor y ve!

La Finca Cuatro Vientos ofrece solo comidas o hay otras actividades disponibles

Te cuento que la Finca Cuatro Vientos es un lugar donde vale la pena perderse, especialmente si estás por la zona de la Alpujarra contraviesa. Las vistas que tienes desde ahí son una locura, con panorámicas tanto de la sierra como del mar. La última vez que fui, celebramos una comunión y el menú fue abundante y bien regado con vinos de su propia bodega. ¡El servicio fue excelente! Solo le pongo un pero a la carretera para llegar, que es un poco complicada, pero mereció la pena. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 5.

La verdad es que es un sitio rústico y con encanto. En una de nuestras paradas a comer, tenían un menú exquisito con un montón de opciones, de dos primeros y dos segundos. Los precios son bastante asequibles, entre 10-20€ por persona, y no tuvimos que esperar entre plato y plato. Y ni te cuento de su tarta de queso, es una maravilla. Si lo tuyo son los paisajes, este lugar lo tiene todo. Ah, y el aparcamiento es gratuito, ¡así que no te preocupes por dónde dejar el coche! Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5.

Otra vez, la comida estuvo buena, aunque tuvimos que esperar un buen rato por unas plumas ibéricas. Por otro lado, el ambiente es super agradable, y la bodega-museo de vinos está muy bien. Te lo recomiendo totalmente. Eso sí, el precio es un pelín más alto, sobre 20-30€ por persona, pero vale totalmente la pena. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5. Y si te gusta el embutido, tienen uno de Trevélez que está delicioso.

La calidad de la comida es espectacular, el codillo de cerdo que probé estaba tierno y el sabor era de 10. Las carrilleras se deshacían en la boca y los postres caseros, como el pudín y la tarta de queso, son un must. De hecho, te diría que es un lugar que merece la pena visitar. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Eso sí, en cuanto al servicio, hay que estar atentos. Si bien algunos camareros son super amables, como el argentino que parecía estar en todo, a veces en el restaurante se olvidan un poco de los comensales. Tardaron en traer el segundo plato y nos llenamos a base de pan mientras esperábamos. Una pena porque el sitio es increíble. Comida: 3, Servicio: 3, Ambiente: 3.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿la Finca Cuatro Vientos ofrece solo comidas o hay más cosas? Pues parece que sí, además de la buena comida, tienen algunas actividades relacionadas con el vino, ya que cuentan con una bodega y un museo. Pero si lo que buscas es solo un buen plato y vistas espectaculares, ya sabes que aquí lo tienes todo.

Se puede visitar la bodega Cuatro Vientos durante todo el año

Mira, Finca Cuatro Vientos es el planazo ideal para pasar un día en familia o con amigos. Estuvimos hace un tiempo y la experiencia fue de 10. Desde que llegas, te atrapa el ambiente y las vistas son una pasada. Juanjo y Loli han hecho un trabajo brutal, ¡se nota que saben lo que hacen! La selección de vinos que tienen es impresionante y, de calidad-precio, están en la cima. Por unos 20-30€ por persona te llevas un banquete que ni en tus mejores sueños.

El servicio, otro nivel. Los camareros son súper amables y siempre están dispuestos a ayudarte. La comida es deliciosa, desde el rabo de toro hasta las tablas de jamón y queso, la parrillada mixta es un must. Y lo mejor es que no tienes que esperar un montón, aquí no hay tiempo de espera, ¡entras y disfrutas! Además, el ruido es mínimo, perfecto para charlar y disfrutar de la buena compañía. ¿Te imaginas pasar un día en su terraza gigante con música de fondo y una copita de vino en la mano? Suena genial, ¿no?

No puedes dejar de visitar el museo que tienen, es un viaje al pasado donde te enseñan la vendimia y hasta te hacen demostraciones de trilla. ¡Te vas a llevar un montón de historia! Todos nos quedamos flipando con lo que aprendimos, y el guía, Daniel, es un crack. Se encarga de que todo sea ameno y divertido. Y si vas con niños, no te preocupes, tienen tronas y hasta hacen que la comida de los peques sea la prioridad.

Y claro, te preguntas si se puede visitar la bodega durante todo el año. ¡La respuesta es sí! Aunque solo abren de día y no dan cenas, la experiencia es increíble. Así que, si estás buscando un sitio donde pasarlo bien y aprender un poco sobre el vino y la cultura, Finca Cuatro Vientos es el sitio perfecto. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente se encuentra en la terraza de la Finca Cuatro Vientos

Tío, si no has estado en Finca Cuatro Vientos, date prisa y ve. La visita a la bodega es una pasada. Te cuentan todo el rollo del vino y luego hacen una cata que te deja flipando. Tiene un museo lleno de reliquias sobre el vino que parece que te metes en una película. La carretera puede ser un poco regulera, pero el trayecto merece la pena. De comida, la verdad, nos salió un poco regular, pero quizás no elegimos lo mejor. El precio por persona ronda entre 20 y 30 €, así que no está nada mal. La comida la daría un 3, pero el servicio y el ambiente tienen un 5.

En nuestra visita, todo estuvo bastante bien, ¡me encantó! El lugar es enorme y tiene varias zonas para disfrutar. Lo mejor es que hay que reservar para no dejarse nada sin ver. El personal es súper simpático, lo que se agradece. Ojo con el vino porque… ¡cuidadito! El precio puede subir un poco dependiendo de lo que elijas, entre 40 y 50 € por persona. Pero mereció la pena porque comí una Tabla de Jamón y Queso y el Secreto Ibérico estaban de muerte.

Y hablando de comida, ¡las carrilleras son para morirse! Estaban súper tiernas. Aunque el servicio dejó un poco que desear porque solo había dos camareros y estaban a tope, así que tardaban en atenderte. Aun así, con un precio de 20 a 30 €, no está tan mal, aunque el nivel de ruido puede ser un poco moderado si vas con un grupo grande.

Si piensas en una combinación perfecta de gastronomía y cultura, Finca Cuatro Vientos no te decepcionará. El ambiente en la terraza es impresionante, tienes unas vistas que son una maravilla y el personal siempre te atiende con una sonrisa. Es un sitio perfecto para pasar el día, disfrutar de una buena comida y simplemente relajarte. A veces el wifi se cae un poco cuando el lugar se llena, pero ¡hey! ¿quién necesita internet cuando tienes un buen vino en la mano y esas vistas tan brutales?

Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante de la Finca Cuatro Vientos

Si aún no has escuchado de Finca Cuatro Vientos, es hora de que te pases por allí, porque es un espectacular sitio para pasar un buen día. Tiene todo: un ambiente coquetón, un montón de naturaleza y un par de tipos que realmente se preocupan por mantenerlo todo en marcha. Es un lugar muy curioso y bien cuidado, donde te aseguro que no te vas a arrepentir de haber ido. Vamos, que se lleva unas 5 estrellas por su atención al detalle y la buena onda del personal.

Y de la comida, ni hablemos. El restaurante es todo un lujo, con una relación calidad-precio que está genial. No es que sean platos baratillos, pero lo que te ponen compensa con creces. Por unos 20-30 euros por persona, puedes disfrutar de viandas que te dejan con ganas de más. Recuerda preguntar por el Rabo de Toro, las Costillas de Orza y esa Ensalada de la Casa que es una delicia. Te garantizo que todo está para chuparse los dedos.

Tienes que ir con la familia o incluso con colegas para un almuerzo de empresa. La bodega es espectacular y el museo, ni te cuento. Tu guía, Maricarmen, se encarga de que todo sea aún mejor. Es servicial y simpática, ¡un encanto! La visita a la finca puede durar alrededor de una hora y media, y si la terminas con la comilona en el mesón, no te va a quedar ninguna queja.

Ahora, sobre si necesitas hacer una reserva para comer... si vas a esa maravilla de la Finca Cuatro Vientos, te recomiendo reservar. Así no te llevas sorpresas y aseguras tu mesa. Mejor ir preparado y disfrutar de todo lo que ofrecen sin riesgos. ¡Así que ya sabes, no te lo pienses mucho y planea la visita!

Qué especialidades gastronómicas se pueden encontrar en el restaurante

La Finca Cuatro Vientos es pura magia. Fui a un bautizo hace poco y te juro que el lugar nos dejó flipados. Tiene un encanto brutal y te puedes tirar más de una hora paseando por los jardines y las bodegas, empapándote de la historia y cultura que tiene. El servicio fue muy bueno y atento, la verdad. Y la comida, ¡madre mía! Estaba muy rica. Así que, tanto la comida, como el servicio y el ambiente, se llevan un 5 estrellas de mi parte.

Y hablemos de la atención que recibimos, Paco y Natalio nos hicieron sentir como en casa. Teníamos a los peques con nosotros y les encantó la experiencia. Mira, te lo digo claro: si te apetece un plan chido y único, este es el sitio. El mobiliario y los adornos antiguos son de esos que te dejan boquiabierto. La visita guiada es increíble, perfectamente explicada y te hace sentir que estás en un lugar que vale la pena.

Por otra parte, me ha pasado que en alguna ocasión he escuchado a algunos amigos decir que la comida ha metido un poco la pata. En una visita reciente se quejaron de que las porciones estaban más pequeñas y la carne estaba fría. Un bajón, la verdad. Así que, dueños de la bodega, pilas con eso. Aunque por lo general, la calidad ha estado bien en otras visitas, y la bodega tiene un museo alpujarreño que vale la pena conocer.

Si te preguntas qué puedes comer allí, te cuento que no te vas a aburrir. Tienes desde una Tabla de Jamón y Queso hasta un suculento Plato Alpujarreño, pasando por una rica Ensalada con Rulo de Cabra y una Parrillada de Carne que hace que se te haga la boca agua. Por unos 20-30 euros por persona, sales de allí con el estómago contento y la sonrisa en la cara. Así que anímate y prueba, que este sitio lo merece.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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