Hotel-Restaurante Verde Oliva

Hotel-Restaurante Verde Oliva

¿Buscas un lugar donde comer rico y descansar en Comares? El Hotel-Restaurante Verde Oliva es el sitio perfecto. Situado en la Plaza Balcón de la Axarquía, 2, este rincón encantador de Málaga te ofrece no solo un hospedaje cómodo, sino también un menú que hará que tus papilas gustativas hagan fiesta. Con un enfoque en ingredientes frescos y de temporada, aquí la comida es de altísima calidad, perfecta para un almuerzo o cena con estilo.

Pero eso no es todo, porque en Verde Oliva también puedes disfrutar de su jardín, terraza y bar, así que si quieres relajarte antes o después de comer, ¡estás en el lugar correcto! Además, estás a solo 35 km de Gibralfaro y cerca de sitios como el Parque de Málaga y el Museo Picasso. Así que, si piensas en disfrutar de buena comida y unas vistas increíbles, ¡no te lo puedes perder!

Hotel-Restaurante Verde Oliva

Restaurante
Valoración media: 4,7
Opiniones: 151 Reseñas
Dirección: Plaza Balcon de la Axarquia, 2, 29195 Comares, Málaga
Teléfono: 744 74 50 91

Horarios Hotel-Restaurante Verde Oliva

DíaHora
lunes12:00–23:00
martes12:00–23:00
miércoles12:00–23:00
jueves12:00–23:00
viernes12:00–23:00
sábado12:00–23:00
domingo12:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Hotel-Restaurante Verde Oliva

Dónde se encuentra el Hotel-Restaurante Verde Oliva

Si buscas un buen lugar para comer en la sierra de Málaga, Hotel-Restaurante Verde Oliva es donde tienes que ir. Te lo digo de corazón, este sitio tiene 5 estrellas que se ganan a pulso. La calidad de los ingredientes aquí es de otro nivel, y si eres un amante de la gastronomía, va a ser un festín para tus papilas. Sus platos a la brasa son una locura, y no te quiero ni contar de los postres artesanales, ¡cada bocado es como un viaje al paraíso!

La atención es de primera, te tratan con un cariño que te hace sentir como en casa. No importa si eres un grupo grande o solo vas con alguien especial, aquí hay espacio para todos y la espera, si la hay, ¡casi ni la notas! Además, el lugar es una pasada. Tienen terraza, patio y salón, perfectos para disfrutar de la vista espectacular de las montañas. ¡El nivel de ruido es muy bajo, así que puedes disfrutar de tu comida en paz!

Ya te cuento: en la terraza hay un ambiente tranquilo y relajado, ideal para ir con niños ya que es todo espacioso y acogedor. Y si llevas a tu mascota, no hay problema, ¡admiten perros! La casa es un antiguo molino de los abuelos, lleno de encanto y detalles rústicos que te transportan a otra época. La comida es excelente y el menú puede parecer corto, pero aquí apuestan por la calidad, y lo que hacen, lo hacen bien. Así que no te asustes, que cada plato que pidas va a ser una experiencia lograda.

Y para los curiosos, el Hotel-Restaurante Verde Oliva se encuentra en Plaza Balcón de la Axarquía, 2, 29195 Comares, Málaga. Un sitio ideal para disfrutar de un día diferente con amigos, familia o incluso a solas. ¡No te lo pierdas, que no te vas a arrepentir!

Qué tipo de comida ofrecen en Verde Oliva

¡Vale, escúchame! Si estás buscando un plan para salir con la familia, el Hotel-Restaurante Verde Oliva en Plaza Balcón de la Axarquía, 2, 29195 Comares, Málaga es donde tienes que estar. Este lugar se lleva un rotundo 5 estrellas por todo: el hotel es un encanto, bonito y acogedor. Te aseguro que el servicio es de primera, y las instalaciones están siempre limpias y cuidadas. Pero lo que más te va a flipar son las vistas. Desde cualquier ventana o balcón, la panorámica te deja con la boca abierta.

Hemos ido a almorzar y, de verdad, ha sido una experiencia brutal. Reservas fáciles sin rollos, y cuando llegamos, nuestra mesa estaba lista con etiqueta. El vino blanco semidulce estaba para morirse: fresquito y con un sabor que recordarás. Pedimos como entrante chicharrón de Cádiz, y te juro que se deshacía en la boca, con ese toque de especias que te hace disfrutar cada bocado. No puedo olvidarme del pan recién hecho para acompañar, se notaba que era de calidad.

Cuando pensamos en el plato fuerte, nos lanzamos por un solomillo de vaca que venía con demi-glace y unas patatas fritas con un toque de rash al hanout. ¡Qué delicia! Y también probamos una hamburguesa smash que estaba buenísima, con un pan brioche que ni se deshacía. Las papas arrugadas que la acompañaban nos llevaron directo a Canarias. Y para terminar la comida, la tarta de queso malagueño fue la guinda del pastel: jugosa, sin salsas raras que la ensucien. Totalmente genial.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en el Verde Oliva? ¡De todo para chuparse los dedos! Tienen desde arroz y carnes hasta pescados y unos postres que quitan el sentido. Todo servido con un ambiente espectacular que te invita a quedarte. Así que ya sabes, si quieres comer de lujo y con un servicio de 10, este es tu sitio. Además, hay muchas plazas de aparcamiento y aceptan niños sin problema. ¡No te lo pienses más!

Cuál es la filosofía culinaria del restaurante

No te imaginas lo que se siente estar en el Hotel-Restaurante Verde Oliva. De verdad, le he puesto 5 estrellas porque no había opción para más, pero se merecen 10. Desde que entras, te envuelve una vibra única: el lugar, las vistas, el servicio, y hablemos de la comida… ¡Es deliciosa, super abundante y con un precio que te deja sonriendo! Todo es perfecto. Recomiendo al 100% que lo pruebes. No hay duda, volveremos con seguridad.

La sensación de estar allí es como parar el tiempo. Desde el primer momento, sientes que te reciben como si fueras parte de la familia. Te abrazan con ese calor que hace que tu experiencia sea inolvidable. Imagina disfrutar en su terraza un día soleado, con unas vistas increíbles del mar malagueño y las montañas granadinas. Te sientas, te traen un pan artesano que hacen en casa y aceite de la tierra para mojar. ¡Un verdadero deleite! Además, ¡todo lo puedes comprar para llevarte a casa como souvenirs!

La carta es otro nivel, siempre apuestan por el producto local y tienen opciones para todos los gustos. No sé ni por dónde empezar: ensaladilla de gambas, croquetas caseras, wok de verduras para los veggies, pincho de cordero, y no te digo más de la tarta de queso de cabra malagueña… ¡un espectáculo! Esa tarta es tan rica que no te la puedes perder, y si la acompañas con un vinito de la tierra, es el colofón perfecto. ¡Una experiencia para los sentidos!

Y cuando llegamos a la habitación "Mónica", ¡madre mía! Decorada con tanto mimo y con unos detalles que te hacen sentir como en casa. ¡El jacuzzi con vistas es el remate! No queríamos salir de allí. Esta experiencia en Verde Oliva es lo que resumo como una filosofía culinaria que celebra la esencia local, cuidando cada detalle y ofreciendo comida de calidad que hace que todos se sientan incluidos. Aquí, todo lo que sale del corazón, siempre triunfa. ¡Larga vida a Verde Oliva y nos vemos pronto!

Qué facilidades ofrece el hotel además del hospedaje

La hospitalidad en el Hotel-Restaurante Verde Oliva es de otro nivel. Cuando llegas, te recibe un lugar que no solo es precioso, sino que tiene una historia increíble. La terraza es perfecta, puedes disfrutar de una cerveza al sol mientras admiras las montañas nevadas y el mar, todo al mismo tiempo. Y la comida, ¡madre mía! Cada plato lleva un trocito del corazón de los cocineros. El trato es inmejorable, el staff se desvive por hacer que tu experiencia sea de diez. No es de extrañar que me haya quedado con ganas de volver.

Alojarnos aquí fue toda una experiencia. El hotel está montado en un antiguo molino de aceite, y toda la decoración está llena de piezas originales que cuentan mil historias. En nuestras habitaciones, encontramos todo lo que necesitábamos para disfrutar de nuestra estancia. Desde el primer momento, se nota que el personal tiene mimo y pasión por su trabajo. Sin duda, el restaurante es una joya que es imposible dejar pasar, ¡aunque no estés alojado! Puedes ir solo a probar esos platos que tienen un sabor espectacular.

Ahora, no todo fue perfecto. En otra visita, el lugar nos encantó, pero la comida no estuvo a la altura. El wok de verduras tenía fideos un poco duros, y las costillas, aunque tiernas, estaban algo secas. Afortunadamente, hicieron un gesto bonito trayéndonos varios tipos de pan con aceite de oliva. Pero, en general, cada experiencia es única.

Ahora, si te estás preguntando qué facilidades ofrece el hotel más allá del hospedaje, te diré que tienen comida deliciosa que puedes disfrutar en su restaurante, no importa si estás de paso o de visita. Además, hay plazas de aparcamiento disponibles, así que no te preocupes por dejar el coche. ¡Es un sitio que definitivamente vale la pena explorar!

Así que ya sabes, si quieres un sitio con encanto, buena comida y un ambiente genial, Verde Oliva es tu lugar. Gracias, Fran y María, por todo. Sin duda, repetiremos.

Se pueden hacer reservas para cenar en Verde Oliva

Ya, pues hablemos de Hotel-Restaurante Verde Oliva. Si no has estado, deberías darte una vuelta porque es todo un acierto. Imagínate un patio andaluz lleno de vida y tranquilidad, perfecto para comer al aire libre. Allí te relajas con el sonido de una fuente y, la mejor parte, tienes un salón con vistas a la Axarquía. ¡Es un placer para los ojos y el estómago!

Nosotros pedimos de todo: berenjenas con miel de caña, un clásico que nunca falla, y las patatas bravas que estaban espectaculares. La paella con presa ibérica, piparras y ali-oli casero... ¡madre mía! Tenían un plato fuera de carta que me dejó con ganas de más: un pincho de cordero y un costillar de cerdo que se veía de lujo. El trato del personal, exquisito, se nota que saben lo que hacen. Lo mejor de todo, puedes comer bien por un precio entre 20 y 30 € por persona. Así que, si comes aquí, no te arrepentirás.

La terraza y las vistas son de otro nivel. La carta, el servicio… Todo combina de forma espectacular, como si hubieran mezclado los mejores ingredientes. Y si decides quedarte a dormir, es la mejor decisión que pudiste tomar. Probar unos pimientos con ventresca o tortillas al whisky es todo un must. No olvides dejar espacio para el postre, la tarta de queso y la crema catalana seguro que te llevarán al cielo. Un precio algo más alto, entre 30 y 40 €, pero vale cada céntimo.

Lo mejor de un fin de semana allí es que es mágico. La carrillada al chocolate y el costillar son simplemente espectaculares. Y los postres, que ni se te ocurra saltártelos, tienen que ir en tu lista de prioridades. Te aseguro que, cuando te vayas, las vistas de la habitación Dario quedarán grabadas para siempre. El personal tiene la simpatía marcada a fuego. Te vas con las pilas cargadas para un mes. Pero ojo, que no hay que dejar pasar la oportunidad de volver.

Y si te estás preguntando si se pueden hacer reservas para cenar en Verde Oliva, la respuesta es que sí. Así que no te quedes sin tu mesa, reserva y disfruta de esta joya en Comares. ¡Te vas a quedar con ganas de más!

El restaurante tiene opciones vegetarianas o veganas en su menú

La verdad es que, la experiencia en el Hotel-Restaurante Verde Oliva ha sido un poco de montaña rusa. Por un lado, tienes una preciosa casa con vistas magníficas en la Plaza Balcón de la Axarquía, donde te puedes sentar y disfrutar de un frío vaso de cerveza. Pero luego, cuando te sientas a comer, la cosa cambia. La comida no estuvo a la altura, así que, sinceramente, no lo recomendaría para comer. Nos atendieron bien, eso sí, pero al final decidimos que aquí no regresamos por lo menos para la comida. Al menos espero que esta reseña le sirva a más de uno que quiera visitar este bonito pueblo de Comares.

Ahora, cambiando de tema, si hablas del hotel, está muy bien. A mí me encantó que sea un edificio histórico, ¡un viejo molino con más de 300 años! Las habitaciones son cómodas y tener esas vistas impresionantes es un lujo. Y el patio andaluz, lleno de flores y plantas, te invita a relajarte un rato. En cuanto a la comida, es definitivamente otra historia, porque todo lo que probamos estaba de 10. Tienes que probar el carpacho de cigalas con salmorejo de aguacate y, no te olvides de la tarta de queso de cabra malagueña. De verdad que es un lugar con mucho encanto.

Si estás pensando en la comida del restaurante, aquí la cosa mejora. Comí genial: la ensaladilla, el queso y la costilla de vaca glaseada son platos que te hacen querer volver y la crema catalana casera de postre es de otro mundo. No te voy a mentir, el personal es un encanto, así que el trato es de 10. Lo mejor: completamente recomendable y al final, un lugar espectacular para comer en un entorno de lujo.

Y respecto a si tienen opciones vegetarianas o veganas, no tengo claro si tienen menús específicos para ello, así que lo mejor es llamarlos directamente o preguntar en el lugar. Pero, si te preocupa eso, siempre hay una buena comunicación con el personal, seguro pueden ayudarte a encontrar algo que se ajuste a lo que buscas. ¡No dudes en probarlo!

Es necesario reservar con anticipación para disfrutar de la terraza y el jardín

Ya te digo, el Hotel-Restaurante Verde Oliva es una joyita en Comares, Málaga. Si lo que buscas son vistas espectaculares, este sitio lo tiene todo. Fuimos un par de amigos y, aunque uno de los platos no salió como esperábamos, el servicio fue tan atinado que nos invitaron al postre. ¡Eso es atención al cliente! La cena nos costó entre 20 y 30 euros por cabeza y la verdad, la comida estaba bastante buena. Le doy un 4 a la comida, pero el servicio se lleva un 5 y el ambiente igual. ¡No olvides hacer reserva porque se llena rápido!

La primera vez que fui solo a tomar un café y la verdad, me quedé flipando. Las vistas son una mezcla entre tranquilidad y belleza que no te puedes perder. El trato fue genial, amables y súper atentos. Encima, el café estaba tremendo. Definitivamente necesito volver para probar más de la carta, porque con lo que dicen, seguro que aquí hay mucho por descubrir.

Lo que me dejó alucinado fue que parece un auténtico museo. Cada rincón tiene su magia. La comida estaba a un precio muy razonable y más si te pones a pensar en lo bien que te tratan. Por cierto, el pincho de pollo moruno y las patatas son un must. Yo le pondría un 5 a la comida, servicio y ambiente. Claramente, es un lugar que recomiendas a cualquiera sin pensarlo dos veces.

Mi familia y yo pasamos el puente de Andalucía y nos quedamos en el hotel. Comimos y cenamos varias veces y todo fue un espectáculo. La paella de fideuá y la pluma ibérica fueron de esas que se quedan en la memoria. Y no te olvides de la tarta de queso, porque eso ni se describe. El servicio fue de 5 estrellas. Salimos encantados y con ganas de volver.

Este sitio es un verdadero lugar de ensueño, rodeado de paz y con esas vistas maravillosas. Los empleados son súper simpáticos, te hacen sentir como en casa. Te lo digo, recomendado al 100%. No hay manera de que te arrepientas de venir aquí.

Ahora bien, y no todo es perfecto. Hubo una queja de uno que no pudo dormir por un ruido molesto. No te voy a mentir, eso no es lo que uno busca en un viaje. Pero bueno, acerca de la reserva, sí, es muy recomendable hacerla de antemano, especialmente si te interesa disfrutar de la terraza y el jardín. Se pone bastante movido, así que mejor asegurar tu sitio. ¡Nos vemos allí!

Qué distancia hay entre Verde Oliva y Gibralfaro

Si estás buscando un lugar que combine buena comida, atención genial y vistas de escándalo, el Hotel-Restaurante Verde Oliva es la respuesta. Este sitio, que antes era el antiguo "El molino del abuelo," se lo ha currado para ofrecerte una experiencia de 4 estrellas. Aquí la comida está a la altura, con platos que son un acierto casi seguro. Te vas a encontrar con una atención más que correcta, y esas vistas que te dejan sin palabras. Te costará entre 10 y 20 € por persona y la nota es clave: comida 4, servicio 4, ambiente 5.

Pero no solo eso, ¿eh? El pueblo donde está, Comares, es una maravilla. La comida es buenísima y los dueños son tan simpáticos que parece que los conoces de toda la vida. Prepárate a dejarte unos 30 a 40 € por persona aquí porque te va a encantar. Muy merecidas las 5 estrellas: comida 5, servicio 5, ambiente 5. No dudes en pedir esos platos que se quedan en la memoria.

Y si quieres referencias de la experiencia, imagínate comiendo en una terraza al aire libre con vistas a toda la sierra y hasta el mar. Las croquetas de chorizo son un must, y ya ni hablemos de la tarta de chocolate. El servicio siempre está pendiente de ti y, si llevas a tu mascota, no hay problema. Aquí son bienvenidas. Además, puedes escoger entre comer o cenar, y si te sorprenden con el lingote de carrillada, será el plato del día para recordar. Con todo esto, cualquier comida es perfecta y el personal siempre tiene una sonrisa lista.

¿Y qué tal si solo quieres merendar? No te preocupes, que el capuchino y las napolitanas son un acierto total. Asegúrate de disfrutar del ambiente, puro buen rollo. A final de cuentas, si estás buscando un sitio que te ofrezca comida casera y calidad, este es el lugar.

Por otro lado, para que no se te olvide, el Verde Oliva está a unos 35 kilómetros de Gibralfaro. Así que, ¿por qué no hacer una parada y disfrutar de lo que te ofrece Comares? ¡Seguro querrás volver!

Qué otras atracciones turísticas están cerca de Verde Oliva

Tío, se acabó nuestra estancia en el Hotel-Restaurante Verde Oliva y, madre mía, qué pasada. Este lugar es un remanso de paz y la experiencia gastronómica de altura. Estuvimos en el apartamento MÓNICA, que es un encanto. Tiene terraza con tumbonas, un Jacuzzi para relajarte y una mesita donde puedes disfrutar de un café al amanecer. Las vistas son impresionantes, de esas que te dejan sin palabras.

La comida del restaurante no se queda atrás. Probar todo lo que hicimos fue una locura. Todo riquísimo, pero hay que hacer mención especial al costillar glaseado con uva pasa y las croquetas de chorizo. Y no olvidemos el queso, que es un must. Te traen el pan caliente con aceites aromatizados de la zona para morir de placer, como los de orégano y albahaca. Las recomendaciones de los camareros son oro puro, siempre listos para ayudarte con una sonrisa.

La atención fue espectacular, tanto en el restaurante como en el hotel. Te sientes en casa con tanta amabilidad. Geniales personas ayudando a que todo estuviera perfecto, incluso el ambiente que se respiraba era de diez. Este lugar es más que un hotel, es un pequeño museo y, de verdad, merece la pena visitarlo.

Y si te preguntas qué más hay por ahí cerca, el pueblo de Comares es una joya en sí mismo, muy cuidado y hermoso. Así que puedes darte un paseíto después de comer o pasar el día allí. Hay plazas de aparcamiento libres cerca y, como me han contado, hay opciones de aparcamiento público gratuito por la zona. ¡No te lo pienses y ve!

Hay opciones de comida para grupos o celebraciones en el restaurante

Te cuento que el Hotel-Restaurante Verde Oliva en Plaza Balcón de la Axarquía, 2, Comares es una joya. La experiencia que tuvimos fue brutal. Fuimos dos personas a comer y pedimos tapas de chicharrones y ensaladilla de pollo al curry con mango. De plato fuerte, las carrilleras con chocolate y crema de queso. Te lo digo de verdad, la comida estaba buenísima y el servicio genial. El lugar tiene un ambiente espectacular, tanto dentro como en el patio. No hay duda, ¡totalmente recomendable! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

La segunda vez que fui, la cosa siguió igual de bien. Comí carrillada y costillas, y estaba todo súper bueno. El servicio, rápido y eficiente. El sitio es interesante, pero si te soy sincero, un pelín caro para ser un restaurante del pueblo. Así que tenlo en cuenta si vas con un presupuesto ajustado. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4. Ojo con el parking, porque aparcar es un poco complicado, pero hay una zona a unos 100 metros de la entrada del pueblo.

La última vez que estuve, me quedó claro que el servicio es profesional, de calidad y muy cercano. Tanto en invierno, con ese salón típico andaluz, como en verano, en la terraza con parras y vistas increíbles de la baja Axarquía, el lugar es insuperable. Y, por si fuera poco, la comida tiene una calidad excelente por un precio más que honesto. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Y sobre tu pregunta de si tienen opciones para grupos o celebraciones, ¡claro! La combinación de innovación y tradición en sus platos hace que sea un sitio perfecto para cualquier tipo de encuentro. Además, la atención que ofrecen es excepcional, así que no te preocupes por eso. Sin duda, un lugar al que volveré.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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