Restaurante La Posada del Genil

Restaurante La Posada del Genil

Si estás buscando un plan chido para disfrutar de la gastronomía granadina en un ambiente chill, La Posada del Genil es tu sitio. Este restaurante familiar está ubicado en Crtra Antigua de Sierra Nevada, Km 6.5, justo después de la urbanización Los Pinillos. Aquí, te vas a lanzar a unas carnes a la brasa y unos arroces que están de lujo, todo mientras te relajas al lado del Río Genil. Además, si tienes un evento, también puedes ponerlo aquí, porque hay espacio de sobra.

El rollo es que, aquí no solo comes bien, también puedes hacer un buen plan con amigos o familia. Tienen una terraza enorme con sombra, un menú que no engaña, y si prefieres quedarte en casa, ¡también tienen servicio a domicilio! Y no te olvides del café, la carta de cervezas y vinos, y esos postres que te dejarán pensando en volver. Con un ambiente que mola y un trato excepcional, La Posada del Genil es el lugar perfecto para una comida memorable.

Restaurante La Posada del Genil

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.284 Reseñas
Dirección: Crtra Antigua de Sierra Nevada. Km 6 5 Estamos pasada la urbanizacion los Pinillos, no hay que llegar al pueblo, 18191, Granada
Teléfono: 608 43 65 36

Página web

Horarios Restaurante La Posada del Genil

DíaHora
lunesCerrado
martes20:00–24:00
miércoles20:00–24:00
jueves20:00–24:00
viernes20:00–24:00
sábado13:00–17:00, 20:00–24:00
domingo13:00–17:00, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Posada del Genil

Dónde se encuentra La Posada del Genil

¡Hey, colega! Si andas buscando un sitio chido para comer en Granada, tienes que darle un vistazo a La Posada del Genil. Este restaurante está en la Crtra Antigua de Sierra Nevada, Km 6.5, justo pasado Los Pinillos, así que no te preocupes, no hay que llegar hasta el pueblo. La dirección exacta es 18191, Granada.

La verdad, el lugar se siente bien a gusto: tiene una buena terraza donde puedes disfrutar de una comida al aire libre. Si vas con niños, tienen espacio para que jueguen, y si llevas a tu peludo, también aceptan perros. Y hablando de la comida, la calidad es notable. Las croquetas son de las mejores que he probado, y el revuelto de espárragos y gambas está increíble. El precio está bien: por persona te vas a gastar entre 20 y 30 €.

El servicio es otro plus, la mayoría de las camareras son muy simpáticas y atentas. Aunque, a veces, el servicio puede ser un poco lento al llegar, hemos esperado unos 10 minutos en la puerta. Pero una vez dentro, no hay que esperar mucho por la comida, lo que siempre es un alivio. La carta es pequeña, así que no esperes una locura de opciones, pero lo que tienen lo hacen bien.

El ambiente es también muy acogedor. Es un sitio amplio, con parking gratuito y cómodo. Tal vez podrían mejorar en la oferta de cervezas, porque tienen pocas y no siempre están frías. Pero más allá de eso, ¡todo bien! Así que ya sabes, si andas por la zona, no dudes en pararte en La Posada del Genil. ¡Te va a encantar!

Qué tipo de comida ofrece La Posada del Genil

Tío, si estás buscando un sitio para comer, La Posada del Genil se lleva un buen punto. Está en la Crtra Antigua de Sierra Nevada, Km 6.5, así que no te rayes con entrar al pueblo, solo sigue pa' delante. 4 estrellas y se las merece, el ambiente es bastante bueno, rodeado de un paisaje que te deja tranquilo y feliz. La atención es buena, siempre hay alguien que te echa una mano. Me decían que el arroz caldoso campero es la bomba, pero la verdad, ese día no me dejó flipando. Pero no pasa nada, porque los huevos rotos con setas son un must, así que no dudes en pedirlos. Y la cerveza bien fría, como debe ser, todo suma.

La terraza es una pasada, ideal para ir con los niños o un grupazo de amigos. Hay montones de espacio y se ve muy bonito. La comida en general está rica, desde entrantes a carnes a la brasa. Si planeas un domingo en familia, este lugar puede ser tu rollo. Los peques pueden jugar tranquilamente, ¡incluso hay un castillo hinchable con agua! Así que ya sabes, no hace falta que te estreses, aquí se está a gusto.

Ya te digo que somos clientes frecuentes. La terraza fresquita junto al río Genil es lo que más me gusta, el sonido del agua es súper relajante. Y la dueña, Angie, es un amor, siempre tirando buenas recomendaciones para eventos. La carta está bien currada: esos huevos rotos con setas y foie son un lujo, y si te va la carne, hazte un favor y pide el costillar, que está de flipar. Y como coronación, no te vayas sin probar los postres caseros que hacen.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece La Posada del Genil? Pues tienes de todo un poco: entrantes clásicos, carnes a la brasa, ¡y hasta arroces creativos! Puedes elegir entre ensaladas fresquitas, el famoso costillar y algún que otro plato del mar. ¡Repetir es obligatorio!

Cuáles son los platos destacados de La Posada del Genil

Hablando de La Posada del Genil, ya hemos estado varias veces, sobre todo por sus arroces que prometen, pero esta última vez no fue lo que esperábamos. Pedimos un arroz de secreto y alcachofas y, la verdad, era como una paella regulera con una lámina de tomate frito por encima. Y ni se te ocurra probar el caldoso campero, ¡sabía a romero que flipas! El lomo con ajos también salió con un sabor súper fuerte de vino. Y, siendo sinceros, no es un sitio barato, así que esperas algo decente por esos 30-40 pavos por persona. Además, había un descontrol total con los camareros, se les notaba que estaban empezando. Todo es mejorable, eso está claro.

Pero tampoco todo fue un desastre total. Los postres son otro rollo, aunque hay que decir que son un poco caros. La última vez que fuimos, la tarta de queso estaba bien esponjosa y el pulpo a la brasa lo tenían muy tierno. Sin embargo, eso no compensa que ahora la carta ha cambiado y estuvimos buscando el queso de cabra de la ensalada que antes llevaban, pero no había por ningún lado. Y no me hagáis hablar del volumen de la música: un restaurante debería permitir que la gente converse tranquilamente, y no parece que estemos en una discoteca.

En fin, lo que se destaca de La Posada del Genil son, sin duda, las croquetas variadas, que están bastante bien, y el surtido de croquetas que es otra opción asegurada. Pero, sinceramente, me cuesta recomendar el sitio en su totalidad, especialmente después de las últimas experiencias. La calidad de la carne tampoco es la mejor, y no entiendo cómo pueden tardar 45 minutos en servir una hamburguesa. Así que ya sabéis, si decidís ir, esperad algo normalito, pero no os hagáis ilusiones exageradas.

El restaurante tiene un ambiente familiar y relajante

Después de dar un buen paseo por la ribera del río, La Posada del Genil es el sitio perfecto para recargar pilas. La terraza grande al lado del río te da esa vibra relajada en medio de la naturaleza, además, hay un aparcamientazo que viene de perlas. Si llevas peques, ¡no te preocupes! Ellos la pasan bomba corriendo y saltando en la cama elástica. De verdad, la comida está de lujo, pero el arroz con gambón es un must… ¡te va a encantar!

Ya te digo, si vas en bici como hicimos nosotros, te va a incordiar lo acogedora que es esa terracita con solcito y musiquita de fondo. Parar a comer ahí fue un acierto total. El servicio es tan amable y atento que da gusto, y lo mejor es que la comida es súper casera. La parrillada de verduras y las croquetas variadas son el camino a seguir, ¡y todo por menos de 20 pavos por persona! Sin duda repetiremos la próxima vez que estemos por la zona.

Y no se trata solo de la comida, el ambiente del lugar es una maravilla. ¡Estás rodeado de árboles frondosos y buena onda! Tienen parking exclusivo, que es un gran plus para los que siempre nos preocupamos de dónde dejar el coche. Si vas en grupo, yo recomendaría hacer una reserva, pero no es obligatorio. En cuanto al servicio, son súper rápidos y se toman en serio lo de los alérgenos. Y si decides probar el arroz ciego (aquí lo llaman señorial), ya te digo que es para compartir: pedimos para ocho y nos fuimos a casa con sobras.

Así que, ¿el restaurante tiene un ambiente familiar y relajante? Totalmente. Con tanto verde y el río cerca, los niños pueden jugar y correr sin preocupaciones. La camarera, Blanca, es un sol y se nota que disfrutan lo que hacen. Es un lugar ideal para pasar un buen rato con amigos o familia, comer rico y desconectar un rato del estrés diario. ¡Vas a salir encantado!

Es posible celebrar eventos en La Posada del Genil

¡Tío, tienes que probar el Restaurante La Posada del Genil! Fuimos cuatro colegas por primera vez, gracias a la recomendación de una amiga, y la verdad es que fue un sorpresón. Es un sitio enorme, con capacidad para un montón de gente y el servicio es impecable. Te lo juro, parece que el jefe de sala es un director de orquesta, todo funciona como un reloj suizo. La atención es rapidísima, nada de esperas eternas como en otros sitios. Aquí, te atienden en un abrir y cerrar de ojos.

La comida está muy rica. Empezamos con una ensalada de tomate y ventresca que estaba de muerte, aunque creo que le faltarían un par de toques, como sal "Maldon" y un poco de balsámico para subir el nivel. Luego probamos unos arroces, el caldoso de bogavante y el señoret, que son de lo mejor que hemos comido por aquí y eso que hay que enfrentarse a muchas opciones. También nos pedimos las croquetas de rabo de toro y morcilla, ¡qué delicia, de verdad! Y aunque no todo ofrece cinco estrellas, hay margen para que se mejoren algunas cosillas, como la carta de vinos, que podría usar un poco de amor, especialmente con los arroces que piden algo más fresquito.

En cuanto a la ambientación, el lugar tiene un buen rollo, ¡y no te olvides de la música! Los jueves hay música en directo, una buena excusa para ir a cenar y disfrutar de un buen ambiente. Los precios están muy bien, entre 20 y 30 pavos por persona, y considerando que salimos encantados, realmente no hay excusa para no volver.

Y si te preguntas si puedes celebrar eventos allí, la respuesta es , sin duda. Con todo ese espacio, la organización de lujo y la comida rica, es un lugar perfecto para montar alguna celebración. Así que dale una vuelta, que seguro que te va a encantar. ¡Volveremos sin pensarlo!

La Posada del Genil cuenta con una terraza al aire libre

Mira, la Posada del Genil es un sitio que parece atractivo y todo, pero la experiencia que tuvimos fue un desastre total. Llegamos a las 2:30 y le pedimos al camarero que sacaran primero la comida de los niños. ¿Y qué pasó? A las 4 de la tarde todavía esperando a que les sirvieran. Acabamos comiendo antes que ellos. La chica nos dice que fue culpa del cocinero, pero el lugar estaba semi vacío. Además, los camareros andaban dando vueltas sin ni siquiera mirarnos. Nos tuvimos que marchar con los niños muertos de hambre. ¡Vaya tela!

Y no solo eso, también nos echaron la escandalosa cuenta. Por un plato de ensalada con una rodaja de queso de cabra, nueces y muchas pasas, 15 euros. ¡Eso no llena ni a un canario! Las costillas estaban frías y las patatas templadas. Da la impresión de que las costillas se olvidaron en el micro, y no me extrañaría si eran del día anterior. Ah, y el pan, que ya es para flipar. ¡3.60 por 6 rodajas de pan! Un robo a mano armada.

Sobre los helados, ni te cuento. Pedimos dos bolas de chocolate para los peques, y nos traen dos copas con dos bolitas. ¿El precio? 11 euros por eso. Luego, la tarta de queso decente, pero el brownie... un ridículo cuadradito a 7 euros. ¡Dame más brownie, no quiero helado! No volveré ni lo recomendaré a nadie.

Y en cuanto a la pregunta sobre si la Posada del Genil tiene terraza al aire libre, no tengo ni idea, pero con este servicio, dudo que quieras quedarte a comprobarlo.

Se ofrece servicio a domicilio en La Posada del Genil

Tío, si no has probado La Posada del Genil, ya estás tardando. Este sitio es un verdadero hallazgo, 5 estrellas de pura experiencia. El ambiente es super agradable, justo al lado del río Genil, y te lo digo yo, la atención es de primera. El personal está on fire, siempre pendientes de ti y haciendo que te sientas como en casa. Además, yo aparqué el microbus sin problemas, así que no hay excusa para no ir.

La comida, ¡madre mía! Pedí un arroz con bogavante que me supo a gloria. Tenía un añito sin salir a restaurantes y este fue un auténtico reencuentro con los sabores. Angelina, que es la que lleva las reservas, es un encanto en persona. Te atiende de mil maravillas, y los camareros igual, siempre con una sonrisa. Y lo mejor, cumplen a rajatabla los protocolos anti-COVID, con mesas espaciadas y todo el rollo.

Y si te gustan las tapas, no puedes dejar de probar las croquetas variadas y el lagarto. Lo de la barbacoa exterior también está que flipas, sobre todo en verano con el fresquito. Ideal para ir con un par de colegas o tu pareja y disfrutar de esa música suave que se escucha de fondo. En cuanto al precio, lo mejor es que no te arruinarás: entre 10 y 20€ por persona, ¿quién se puede quejar?

Ahora, sobre el servicio a domicilio, parece que no ofrecen, pero te aseguro que vale la pena ir y disfrutar de la experiencia en el lugar. No hay nada como comer allí, con ese ambiente y la buena onda. ¡Hazte un favor y ve a degustar todo lo que tienen para ofrecer! ¡No te arrepentirás!

Qué bebidas están disponibles en La Posada del Genil

La última vez que fuimos a La Posada del Genil, hace tres semanas, estuvo pasable, pero hoy, ¡madre mía, qué desastre! El grupo de amigos que llevamos se fue con un sabor de boca mucho más amargo que las croquetas que nos sacaron. Han tardado más de una hora en servir la comida y, en serio, lo primero que llegó fue unas croquetas de jamón que eran INCOMIBLES. Era como comer una masa de harina frita sin alma, sin nada de sabor. Nos quejamos y ni corto ni perezoso, el camarero nos dice que hay una cocinera nueva y que no le habían salido buenas. Pero vamos, si no están para servir, ¿por qué seguir sacándolas?

Y eso no fue todo, media hora después de las croquetas llegó uno de los seis platos que habíamos pedido. Aún tuvimos que esperar otra media hora para que por fin llegara el resto de la comida. Un total de más de dos horas para una jornada que tenía que ser de risas y buena comida. La verdad, ni volveremos ni lo recomendamos, porque si esto es lo que ofrecen, mejor buscar otra opción. Comida: 2, Servicio: 3, Ambiente: 3. Mal, muy mal.

En cuanto a las bebidas, no puedo decir que se esfuercen demasiado en esa parte. Lo típico de un bar-restaurante, unas cervezas y vinos que no son nada del otro mundo. Pero sinceramente, con lo mal que estuvo todo, ¿quién quiere volver a entrar por esa puerta a pedir una bebida? Así que ahí está la cosa, yo me quedo con las cervezas de la esquina y me ahorro el drama.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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