
¡Ey, colega! Si andas por Granada y quieres un buen pescaito frito, no puedes perderte el Restaurante Santa Mónica, en la C. Primavera, 21, Zaidín. Este sitio es una auténtica marisquería-freiduría donde la comida brilla por su frescura. Con pescados y mariscos del día y carnes de calidad, aquí el tapeo es la estrella. Además, tienen una amplia terraza cubierta para que disfrutes de tus raciones al aire libre. Y si la pereza te invade, no hay problema, ¡también hacen comida a domicilio!
Te cuento que en Santa Mónica, la calidad y el sabor están garantizados. Con una puntuación de 8.18, sus precios están a la par con otros locales, pero aquíás, ¡la comida realmente lo vale! Ya sea para un almuerzo o una cena, este lugar es acogedor y perfecto para compartir. ¿Y lo mejor? Aceptan pagos con tarjeta y en efectivo, así que no hay excusas. No olvides llamar al +34 958 03 00 04 para reservar tu mesa, ¡sobre todo los fines de semana!
Restaurante Santa Mónica
Horarios Restaurante Santa Mónica
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santa Mónica
Dónde se encuentra el Restaurante Santa Mónica
¡Ey, colegas! Si aún no conocéis el Restaurante Santa Mónica, estáis perdiendo el tiempo. Anoche fui con la familia y, la verdad, ¡fue todo un acierto! Nos tenían deseando una cena así desde hace tiempo. La comida estuvo de escándalo, desde las berenjenas fritas hasta ese pulpo que no puedes dejar de probar. Todo fresquísimo y sabroso, de esos platos que te hacen querer más. Y el servicio, un 10 para el camarero Rafa, que fue un crack, siempre con una sonrisa y atendiendo todo con mucha profesionalidad. ¡Volveremos, sin duda!
La experiencia en Santa Mónica es realmente espectacular. Los camareros son siempre atentos, no te hacen sentir nada incómodo. Hablando de la comida, es que aquí es difícil no repetir. Probamos un surtido de pescado, cazón y rosada, y madre mía, ¡el punto de fritura es perfecto! Se nota que lo cocinan con cariño. El atún y la gamba blanca también estaban brutales, y con las rondas, te sueltan su tapa, destacando el arroz y los boquerones, que son de otro nivel. Si quieres pasar un buen rato, ¡tienes que ir!
Y no os olvidéis del ambiente. El sitio es una máquina bien engrasada, el servicio y la calidad de los platos son de primera. El pescadito frito es una delicia. En una de las ocasiones, nos invitaron a una ración de tomate aliñado porque no les pareció que estaba completa… ¡pequeños detalles que marcan la diferencia! Con el sitio a tope, todo fue rápido y agradable. Sin duda, volveremos a disfrutar de esa buena vibra.
Por último, para que no se te pase por alto: el Restaurante Santa Mónica está en C. Primavera, 21, Zaidín, 18006 Granada. Si te apetece una buena tapa, ¡ya sabes dónde ir!
Cuál es la especialidad del Restaurante Santa Mónica
Mira, si andas por el Restaurante Santa Mónica en C. Primavera, 21, Zaidín, no te va a faltar de nada. Con sus 4 estrellas, está bastante bien y el pescado que tienen es de calidad. Eso sí, a veces faltan cosas de la carta, pero ojo, lo que sí hay son unas ortigillas que son una maravilla. Desde luego, las tapas no desentonan: el tómate aliñado y los cogollos están a otro nivel, pero cuidado con la tapa de almejas que a veces se pasa de sal.
La atención es otro rollo, y eso se siente. Te lo digo porque conocimos a Pablo y su equipo, y la atención fue de 5 estrellas. El trato es genial y se notan esos detalles que marcan la diferencia. Si vas, repites seguro. La calidad de la comida, sumada a un servicio amigable, hace que el ambiente sea de 10.
Además, no es de extrañar que entres por casualidad y alucines. Producto fresco y bien trabajado, con tapas generosas y todo a un precio que no clava. El camarero con gafas se lleva el premio, es atento y siempre está al tanto sin ser pesado. Mola un montón, y lo mejor es que cuando te vas, te quedas con ganas de volver. La gente está encantada con el sitio, y la fritura está bien frita, como debe ser.
¿Y qué decir de las especialidades del lugar? Sin duda, hay que probar las gambas a la plancha y el pulpo a la brasa. Te aseguro que eso es lo que hace que la peña vuelva a por más. Si te gusta un buen servicio y unos platos bien hechos, no te lo pienses: el Restaurante Santa Mónica es tu sitio.
Qué tipos de comida se pueden encontrar en este restaurante
Mira, el Restaurante Santa Mónica no le hace justicia a su nombre. Te cuento, en nuestra visita pedimos calamar frito y fue un desastre total. Te puedes imaginar la cara que se nos quedó al probarlo. Al menos el camarero fue majo y no nos lo cobró, pero eso no arregla la situación. Los boquerones de tapa estaban pasables, pero nada del otro mundo. En serio, si el propietario se siente orgulloso de servir algo tan mal, creo que tiene un problemón con la percepción de la buena cocina.
Ahora, si hablamos de las tapas, está claro que también dejan mucho que desear. Las albóndigas estaban duras como piedra, y no me hables de las croquetas, que eran pequeñas y con una masa muy compacta. ¿Y las gambas? Escasas, escasas. La verdad, lo que vas a encontrar por ahí no tiene nada que ver con lo que uno espera. La comida no vale lo que cuesta, así de claro.
Y no me digas nada sobre la experiencia en sí. Reservamos mesa y, cuando llegamos, nos dijeron que no había sitio. Así que nos quedamos esperando en la barra y, después de un buen rato, al final nos dejaron sentarnos. Pero ¿qué pasó? Nos tuvimos que levantar a por el agua y, como colofón, nos olvidaron los cubiertos. Vamos, un desastre de principio a fin. La comida llegó con muchísimas quejas y lo mejor de todo, que a todos les pusieron un chupito y un bombón helado con la cuenta, ¡y a nosotros nos lo pasaron por alto! Eso es lo que yo llamo una vergüenza.
Si te estás preguntando qué puedes comer ahí, la oferta parece limitarse a tapas clásicas: calamares, boquerones, albóndigas, croquetas y un par de platos del día. Pero si te gusta comer bien, mantente alejado de este lugar, porque aquí la calidad y el servicio brillan por su ausencia.
Los ingredientes utilizados en el Restaurante Santa Mónica son frescos
Mira, te cuento. El Restaurante Santa Mónica es una joyita que encontramos un fin de semana y la verdad, fue un acierto total. La comida estaba súper rica, y además, los camareros son muy amables. Si te gusta comer bien y pasar un buen rato, aquí no te vas a arrepentir. Puedes esperar gastar entre 40 y 50 € por persona, pero te aseguro que vale cada céntimo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Además, el ruido es casi nulo y no te hacen esperar más de 10 minutos para que te sirvan. Ideal para una cena tranquila con colegas.
Ahora, no todo es perfecto, ¿eh? Hay quien ha tenido sus historias. Escuché de un grupo que su experiencia no fue tan buena: el camarero era agradable, pero la tapa tardó un montón y les salió un poco caro para lo que recibieron. La comida la calificaron como 2, el servicio un 3 y el ambiente 4. A veces hay días flojos, eso pasa, pero si vas, asegúrate de probar lo mejor de lo mejor.
Pero si buscas marisco y pescado fresco, aquí el Santa Mónica se lleva la palma. Te ponen unos platos que son una delicia y por solo 25 € cada uno no escatiman en nada. Si estás cerca, es una apuesta segura, sin duda. En mi caso, me comí un surtido de pescados frescos y todo llegó rapidísimo, además de que te van poniendo tapas sin que pidas más. Así que ya ves, el servicio y el ambiente son de 10.
Y para rematar, sí, los ingredientes aquí son frescos. Decenas de comentarios lo respaldan, como el que menciona que tiene tapas generosas y una buena limpieza. Lo mejor es que el camarero de las gafillas, ese que sabe lo que hace, te atiende como si fueras de la familia.
Hay opciones de comida a domicilio en el Restaurante Santa Mónica
En serio, si estás en Granada y no has probado el Restaurante Santa Mónica, tienes que hacerlo ya. Este sitio está en C. Primavera, 21, Zaidín, y la verdad es que es difícil encontrar un lugar con una calidad-precio tan buena. Las tapas son espectaculares, con un trato que ya quisieran muchos. Te atienden como si te conocieran de toda la vida, ¡los camareros son un encanto!
Y hablando de comida, no te vayas sin probar el surtido de pescado y esas tapas de almejas. Las raciones son generosas, así que no escatimes y pídete unas medias raciones para compartir con los colegas. Por unos 10-20 euros por persona, comes como un rey. Eso sí, ten en cuenta que aparcar por la zona es un desafío. Aunque hay un parking llamado La Hípica que sale bien de precio, y también puedes encontrar aparcamiento gratuito en la calle, aunque a veces está complicado.
La terraza del Santa Mónica es ideal para disfrutar de la comida y del buen rollo. El ambiente es súper agradable y, si llevas a los peques, los camareros son encantadores y pacientes con ellos. Incluso tienen cerveza sin alcohol para esos momentos en que quieres disfrutar sin preocuparte de la resaca.
Ahora, sobre si hay opciones de comida a domicilio, bueno, parece que en este sitio lo tuyo es ir y disfrutar en el lugar, porque no hay mención de servicio a domicilio. ¡Así que mejor ve hasta allí y disfruta de ese pescado fresco, que merece la pena!
El Restaurante Santa Mónica tiene un área al aire libre
Hablando del Restaurante Santa Mónica en Zaidín, la verdad es que mola un montón. 5 estrellas para este sitio. El ambiente está bien chido y las tapas y las raciones son de lo mejor. Tienes que probar el surtido de pescado que, te lo digo ya, ¡está buenísimo! La camarera que te atiende es una crack, siempre con una sonrisa y súper educada, sabe manejar todo como una máquina. Te hace sentir en casa al instante, de esas que te recomiendan lo mejor.
Además, si pides una bebida, ¡te caen tapas por doquier! Lo mejor es que no tienes que preocuparte por la pasta, porque el precio se mueve entre 1 y 10 € por persona. Te puedes dar un buen festín sin que te duela el bolsillo. Si vas con ganas de comer, un presupuesto de 10 a 20 € funciona perfecto y no te vas a arrepentir. Vas a salir con la barriga llena y una sonrisa de oreja a oreja.
Ojo, no todo es perfecto. En una de mis visitas, el precio de las bebidas no coincidía con la carta. Nos pusieron las cañas en copas y no en vasos, y salieron más caritas. Un lío la verdad, pero el sitio sigue mereciendo la pena, sobre todo por las tapas, que no dejan de salir. El servicio es genial, y el chico que nos atendió fue de lo más amable, siempre es un buen detalle.
El domingo estuve en la terraza, y wow, el pescado es fresquísimo. Aunque había algunos clientes maleducados en otras mesas, los camareros se las arreglaron genial, se nota que tienen aguante. Así que sí, el Restaurante Santa Mónica tiene un área al aire libre donde puedes disfrutar de una buena comida. Y si eres de los que les gusta comer al aire libre, este es tu sitio. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la calificación del Restaurante Santa Mónica
Ya te digo que el Restaurante Santa Mónica en C. Primavera 21, Zaidín, es un sitio que tiene su encanto, pero tiene sus peros, ¿sabes? La comida es muy buena, está por encima de la media de lo que hay por ahí, y el ambiente es bastante agradable. Pero, hablando claro, el personal no está a la altura. Hay un camarero que parece que ha llegado de otra galaxia, suele ser el que se distingue por los tatuajes. El tipo habla como si estuvieras pisándole los pies y se le nota el desprecio en la forma que atiende. Una pena, de verdad, porque con un servicio decente podría ser un lugar de 10 y lo recomendaría sin pensarlo dos veces.
La última vez que estuve, me dio rabia ver que el camarero no solo trataba mal a la gente, sino que dejaba mucho que desear en la atención. Estuvimos a punto de irnos porque ni una sonrisa ni un gesto amable se dignó a hacernos. Recuerdo que comí un surtido de pescado y gambas que estaba de locos, pero la experiencia se convierte en un lío cuando tienes que lidiar con un servicio tan desastroso. Esto no ayuda a que la experiencia sea satisfactoria. De hecho, yo diría que hay que mirar ese aspecto con urgencia.
Y no soy el único que se ha quejado. Otras personas también han pasado por lo mismo. Desde gente que llegó y no les dejaron sentarse, pero a otros sí. Te hacen sentir como si no fueras bienvenido, y eso no mola nada. Es una pequeña isla de buen comer en medio de un mar de mal servicio.
Hablando claro, la calificación del Restaurante Santa Mónica es un poco complicada. Podría decir que 3 estrellas. La comida se lleva un 5, el ambiente un 5, pero el servicio se queda en un 1. Así que ahí lo tienes: un lugar donde comer bien, pero donde cruzar los dedos para que te atiendan decentemente. Si tuviera un consejo para el dueño, sería que se fijara en el trato al cliente, porque el local tiene potencial. ¡No podemos dejar que un mal servicio eche a perder lo que podría ser un gran sitio!
Son los precios del Restaurante Santa Mónica competitivos con otros locales
Mira, el Restaurante Santa Mónica tiene su rollo, pero hay que hablar claro. El pescado frito está en su punto, sin duda, pero lo de echarte por llevar a tu perro atado debajo del carro de un bebé es una movida que no cuela. Nos quedamos alucinados cuando el camarero nos dijo que si venía una inspección "le crujía". En serio, eso está más que desactualizado en plena era del bienestar animal. Si el dueño de un establecimiento no quiere que entren mascotas, está en su derecho, pero, hermano, tiene que ser coherente. No puedes mandarlos a la calle mientras otros clientes hacen lo que les da la gana. Vamos, que los amantes de los animales deben pensárselo dos veces antes de pasarse por aquí.
¿Y qué tal la comida? Bueno, en general, el pescado fresco y bien frito han estado a la altura, aunque hay algunos que se quejan del servicio. No voy a mentir, hay ratos que te sientes invisible cuando pides algo, pero, mira, las raciones son grandes. A mí el vermut me flipó y las tapas, como la de mejillones, son de lo más recomendable. Si lo que buscas es comer pescaíto con buena calidad, aquí no se quedan atrás. De hecho, es un sitio que han arreglado y tiene su encanto.
Pero lo que de verdad me saca de quicio son las actitudes de los comensales. La gente trata a los camareros como si estuvieran allí para aguantar todas las quejas y el mal carácter del mundo. Se nota que algunos no tienen ni pizca de educación. Pero, alucinante, el camarero seguía en su sitio, manteniendo la calma, haciendo lo que podía. Eso hay que aplaudirlo. ¿Quién tiene la paciencia para aguantar esa presión?
Y sobre los precios, la verdad es que están bastante bien si los comparas con otros lugares. Entre 10-20€ por cabeza por comer bien y salir satisfecho, eso no está nada mal en Granada. Aunque en la cena se puede disparar un poco, si vas preparado para esos precios, ni tan mal. Pero no te olvides: el servicio puede ser un poquito irregular, así que espera hoy un rato para disfrutar de un buen plato. En general, le puedes dar una oportunidad, pero ve con expectativas realistas.
Es necesario hacer una reserva en el Restaurante Santa Mónica
Hombre, si estás pensando en el Restaurante Santa Mónica, ya te digo que es un must en Granada. Han hecho un trabajo increíble, 5 estrellas en todas partes. La atención es sencillamente genial. Imagina que hemos ido a la de Fontiveros y con tres tapas y una media de gambas fritas no hemos conseguido acabar la última tapa. ¡Son enormes! Y ni hablar de la calidad, espectacular. El sitio es bonito y no hay un solo pero que sacar. Hacía tiempo que no me pasaba esto. Estamos deseando volver ya mismo.
Y lo mejor, lo que se dice en el barrio: allí la atención es de otro nivel. Esas buenas vibras se notan, sobre todo gracias a un camareo moreno que estaba por ahí. Te atiende como si fueras el único cliente en el mundo, siempre contento, siempre sonriendo. ¡Todo un crack! El pescaito frito y las tapas son de otro mundo. Recomendadísimo para cualquiera que le mole el marisco. Volver es la única opción, ¿no?
Claro, no todo es perfecto. He escuchado alguna queja, como la de un cliente que tuvo mala suerte con un camarero poco profesional. Eso pasa, a todos nos ha tocado sufrir algún día un mal servicio. Pero yo te diría que no dejes que eso te frene. Si en general la mayoría tiene buenas experiencias, pues eso cuenta más, ¿no?
Ahora, si te preguntas si hacer una reserva es necesario, veamos. Con toda la fama que se ha ganado en el barrio, lo mejor es ir con un poquito de cabeza. Si no quieres quedarte sin mesa, mejor reserva. Así disfrutas de tu comida sin estrés y con la seguridad de que te van a atender como te mereces.
Cuál es el número de contacto del Restaurante Santa Mónica
Tío, si estás buscando un sitio chido en Granada, tienes que dar una vuelta por el Restaurante Santa Mónica en la C. Primavera, 21, Zaidín. Te cuento que la última vez que fui, Elías nos atendió y, de verdad, el trato fue esquisito. Rápido, atento, como si fuéramos de la familia. Pedimos un frito variado que estaba de locos y, si eres fan de lo del mar, la ensaladilla de marisco es un must. Éramos 13 personas y el servicio no falló ni un segundo. Repetiremos sin duda. ¡5 estrellas a la vista!
Y ya te digo, todo estuvo excelente. La comida, ya lo dije, brutales los sabores, pero lo que se lleva el galardón fue la atención de los camareros. Así da gusto salir y comer bien. Además, el precio estaba entre 10-20 € por persona. Fácil. No complican la vida, al revés, te hacen sentir como en casa. Y el surtido de pescado y gambas es la bomba.
Aunque, claro, también escuché de un par que no la tuvieron tan bien. Uno decía que la comida era sosa, que las gambas parecían recién descongeladas y que el servicio era lento como el caracol. Vamos, que de esa experiencia se llevan una estrella y unos consejos de salir corriendo. Sin embargo, lo que más se quejaban fue la música, reggaetón a tope, brutal para algunos pero no para otros.
Aun así, el ambiente es bueno y el trato, con camareros como Wanderley, es digno de mención. Los calamares y el pollo rebozado, unos están de muerte y la pata de pulpo braseada, ni te cuento. Para coronar la experiencia, al final te dan unos bombones helados con la cuenta, que encima es súper razonable. Así que si te preguntas ¿Cuál es el número de contacto del Restaurante Santa Mónica?, pues llama al 958 15 72 32 y mira de hacer reserva, que no vas a querer quedarte fuera de este buen plan.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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